Entrevista con Giovanni Caselli, descubridor de la Vía Francígena y Vías Romeas o Caminos a Roma.

Giovanni Caselli

Giovanni Caselli

Cuando se lee un poco sobre la Vía Francígena, siempre aparece la figura de Giovanni Caselli. Un antropólogo italiano que allá por el año 1985, tuvo la visión de estudiar, investigar y reconstruir los pedazos de las antiguas Vias Romeas (Caminos a Roma) y sobre todo la más conocida actualmente Vía Francígena.

¿Pero quién es Giovanni Caselli?
Se dice de él que es un antropólogo, arquéologo, esperantista, famoso ilustador… pero sin duda, además de todo eso, Caselli es un hombre del Renacimiento en el siglo XX y XXI. De estudios británicos, ha sido profesor en Universidades desde Inglaterra a Malta, donde además de enseñar arqueología y antropología entre otras cosas, ha escrito numerosos libros y estudios. Pero sin duda es el primero en anotar sobre el terreno el recorrido de la Via Romea o Via Francígena entre Canterbury y Roma. (Il Cammino di Dio – Archeologia Viva N°5, 1989 pp 54-63). Él no sólo está centrado en esta Vía sino en otras Vías hacia Roma que parten desde otros lugares de Europa, y en los que llevan a Jerusalén.

Además de dar la bienvenida a la Asociación de la Vía Francígena en España, nos ha concedido el placer de una pequeña entrevista que reproducimos a continuación.

AVFE: Se dice siempre que Giovanni Caselli es el descubridor de la Via Francigena. ¿Es eso verdad? ¿Se siente como “padre” de la moderna Vía Francígena?
GIOVANNI CASELLI: La Via Francigena en la Toscana ya se conocía desde antes de la Segunda Guerra Mundial, cuando un señor del Valle di Pesa publicó un dossier sobre este camino. Luego, en los años 70 y 80, dos historiadores toscanos publicaron descripciones y bibliografías de esta Vía siempre sobre la parte que cruza la Toscana, pero estos historiadores nunca habían visto el camino y nunca lo habían andado. Yo estudiaba arqueología y antropologia en Londres, mientras trabajaba con editores británicos escribiendo libros de historia para niños. Algunos de mis libros se han publicado en España en castellano, en catalán y gallego. En Italia, investigaba sobre las antiguas vías y caminos, y andando encontré un camino que iba de Bolonia a Florencia y de Florencia a Roma. Sólo quedaban senderos por el bosque. En Londres yo estaba tratando de escribir unos libros para caminantes y peregrinos, en una serie  titulada “Green Highways” (“Carreteras Verdes”) y que todavía no existía en el mercado. En 1972 un escritor Inglés vino a verme y me preguntó si podíamos hacer el Camino de Santiago. Le di algunos consejos e hizo el Camino de Le Puy a Compostela: fue el primero en hacerlo de la manera en los tiempos modernos. Su nombre era Edwin Mullins.

En 1980 estudié muy bien la historia de los anglosajones, y me apareció la Vía Francígena de Canterbury, que comenzó cuando los sajones solían ir a Roma, pero la Via Francigena era la que iba de París a Lyon y pasaba el Mont Cenis, mientras el Camino inglés iba de Reims hacia  el Gran San Bernardo, donde fue llamado Via Romea. Así que me fui con un amigo que me ayudó con un coche y caminé para fotografiarlo todo, en busca de las vías y senderos más antiguos de todas las etapas indicadas por  Sigerico. Algunos lugares habían desaparecido, pero casi todos los 80 lugares de parada de Sigerico fueron encontrados. Así pude hacer un mapa y esperar a publicar el libro del viaje de  Sigerico en su milenario aniversario, es decir, en 1990. Nadie antes de 1985 había caminado a lo largo de la Via de Canterbury con la intención de desandar la ruta de  Sigerico o de los anglosajones de Canterbury a Roma.

AVFE: ¿Qué queda hoy de la antigua Vía Francígena?
GIOVANNI CASELLI: En Francia, me encontré con muchos tramos de carretera en campos abandonados y muchos restos de las que fueran calzadas romanas que quedaron sin asfalto. En Toscana hay largos tramos de carretera sin pavimentar, y que son la antigua Via Francigena. Todavía hay algunos hospitales de los templarios y muchas iglesias con tumbas de reyes ingleses que morían en el camino o en Roma.

AVFE: ¿Por qué existen tantos problemas de entendimiento, especialmente en Italia, entre las distintas organizaciones, personas y tendencias sobre la ruta oficial de la Vía Francígena?

GIOVANNI CASELLI: Los problemas en Italia son problemas de corrupción y abuso de poder. Cuando hay dinero del Consejo de Europa, todos van en busca de obtener alguna cosa. Cuando se supo que yo me estaba ocupando de la Via Romea germánica, algunos prepararon un libro a toda prisa para hacerlo antes que yo y la llamaron a esta vía “teutónica”. Fui a Alemania y participé en una conferencia en una ciudad donde muchos alcaldes se interesaron en la Vía germánica a Roma: la Via Romea germánica. Se ha formado una asociación en Sajonia, que se llama Via Romea, que hace referencia a mi trabajo por razones históricas y científicas. Estos señores que querían “cortarme la carretera” se encuentran en asociación con un banco y tienen dinero, pero no hacen lo más importante: no caminan y no saben nada. Estos problemas son típicos de Italia: siempre hay corrupción donde hay dinero.

 

Giovanni Caselli

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AVFE: ¿Para quién son la Vía Francígena y las antiguas rutas: para los peregrinos, viajeros, viajeros, turistas…?
GIOVANNI CASELLI: He preparado una Carta Proyecto titulado  “Global Network of Ancient Ways” (“Red Mundial de Antiguas Vías”), que proclama el derecho de caminar libremente a través de las fronteras para reabrir los caminos antiguos de la cultura que se cerraron con las fronteras nacionales. Quiero que se vuelvan a abrir los caminos para que los participantes se reconozcan como pertenecientes a una sola cultura en busca de la paz en el mundo. Por ello, muchos van a pie a Jerusalén. Por eso existe el problemas de salud y de alienación: caminar restaura la salud física y mental contaminadas por los coches y la rapidez.

AVFE: ¿Qué es lo mejor que le ha pasado después de dar a conocer la Via Francigena?
GIOVANNI CASELLI: Lo mejor fue fue la experiencia de ver un sueño que se hace realidad cada día. Caminar junto con los alemanes para poner las indicaciones de “Via Romea” en el antiguo Telón de Acero cuando se cruza Sajonia. Y la gente como vosotros de la Asociación de la Vía Francígena en España que me escriben de todo el mundo para unirse a la idea de una “Red Global de Caminos.”

AVFE: ¿Vía Francígena o Romea? ¿Cuál es el mejor nombre?
GIOVANNI CASELLI: Como ya he dicho, en Italia se llama Francigena desde el Mont Cenis a Roma. La Via Romea de Canterbury es el Camino del los Anglosajones o ingleses. Pero todos los caminos de peregrinación que van a Roma son Vías Romeas.

AVFE: ¿Qué interés puede tener la Vía Francígena para los españoles?
GIOVANNI CASELLI: Incluso los españoles, como el resto de los europeos, pueden ir a Roma a pie a través de la Vía Francígena, en Italia.

Giovanni Caselli

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