Monica D’Atti: “La Francígena para mí es una promesa. Para otros un modo de ganar dinero y visibilidad política”.

Una de las entidades influyentes en la Vía Francígena es la Confraternita di San Jacopo di Compostella de Perugia, entre cuyos miembros se encuentra Monica D’Atti, experta peregrina, y autora de numerosas guías sobre ésta y otras rutas. Con ella conversamos sobre la Vía Francígena.
(Leggere e scaricare qui la intervista originale con Monica D’Atti in italiano)

 

AVFE: ¿Qué es la Confraternita di San Jacopo di Compostella (Confraternidad de Santiago de Compostela)? ¿A qué se dedica?

Mónica D’Atti: La Confraternita di San Jacopo di Compostella de Perugia es una comunidad de peregrinos que reúne a miembros de toda Italia. En 1981 es reabierta recogiendo la herencia espiritual de la Confraternita di San Jacopo que tuvo sede en Perugia en el año 1300 y que fue cerrada en el siglo XVI. Se adhieren personas que han hecho la peregrinación a pie a Santiago de Compostella. Las actividades principales son la promoción de la peregrinación, la devoción al apóstol Santiago y el servicio de hospitalidad al peregrino. El empeño más grande, por lo que solicita más cofrades, son sin duda el de la hospitalidad. Se trata de tener abiertos varios hospitales para peregrinos en turnos de 7 a 15 días. En estos años hemos abierto 4 albergues a lo largo de la Vía Francígena mientras que sólo contamos con uno en el Camino de Santiago desde 1994. Cada año centenares de voluntarios colaboran en este servicio. En nuestro sitio web, www.confraternitadisanjacopo.it se pueden ver las numerosas actividades ya realizadas por la Confraternidad y las que tenemos programadas para el futuro. Durante este año está todavía en curso la gran peregrinación de Asís a Santiago a pie sobre las huellas del camino hecho por San Francisco que tal y como cuenta la Historia, caminó hacia España entre 1214 y 1215, y sin duda llegó a Santiago.

AVFE: ¿Qué es para ti la Vía Francígena? ¿Cuál es su futuro?
Mónica D’Atti:
Para mí, personalmente la Vía Francígena es una promesa. La promesa que yo y mi marido, en 1994, hicimos a los peregrinos que nos encontramos por el Camino de Santiago. La promesa de reabrir la ruta para que aquellos peregrinos que encontramos en el camino, pudieran llegar con fin a Roma. Después para mí es una apuesta. La apuesta de que muchas personas unidas pueden construir cosas bonitas; personas unidas sólo por la pasión y el amor. Para otros en cambio es un modo de hacer dinero o para tener visibilidad política o mediática. Este no sirve a la Vía Francígena, sólo a estas personas. El futuro de la Vía Francígena no lo sabemos. Yo espero que sea aquel por el que todas las personas de buena voluntad están trabajando: un camino abierto, practicable en su totalidad, con un sentido, es decir que lleve a la meta, que lleve a Roma y Jerusalén y en la otra dirección a Santiago.

Monica D'Atti peregrina en Tierra Santa

Monica D’Atti peregrina en Tierra Santa

AVFE: ¿Has caminado por la Vía Francígena u otros caminos?
Mónica D’Atti:
He caminado muchísimo por la Vía Francígena. La he recorrido en numerosas veces a pie. Conozco todos los lugares, todos los ángulos, todos los cruces. No habría podido escribir la guía si no la hubiese recorrido a pie. No podría haber conocido a las personas con las que hemos abierto tantos lugares de acogida para peregrinos, señalizado el camino y trabajado para limpiar los senderos. Comencé en 1995 con mi marido, Franco Cinti y gracias a la Confraternita di San Jacopo. Son casi 20 años que de modo ininterrumpido seguimos la Vía Francígena… la Vía que no existía, la Vía que en aquellos últimos años del segundo milenio habíamos buscado metro a metro, trazada con el GPS (en aquellos momentos instrumento recién salido para uso civil ordinario) y descrita en la primera guía del año 2001. Y habíamos querido con obstinado rigor, permanecer siempre libres de todo vínculo económico y político. Nosotros somos voluntarios. Esto nos permite decir y hacer lo que creemos justo teniendo como referencia sólo a los peregrinos, sus necesidades, sus sueños, el sentido de su camino. No dependiendo de la exigencia política, y por lo tanto administrativa, y turística y de promoción del territorio y tampoco económica; no tenemos necesidad de buscar fondos europeos y por lo tanto vincular nuestras acciones al protocolo. Ahora puedo decir que nuestro camino está dando sus frutos. La Vía Francígena se ha consolidado partiendo de aquél primer trazado que habíamos estudiado y que después con el tiempo hemos mejorado; este trazado después ha sido adoptado también en gran parte por la administración pública. Todo esto no se habría podido hacer si no la hubiésemos recorrido a pie, visto con nuestros ojos, palpada con nuestras manos y hecha juntos tramo a tramo, explorando todas las soluciones.

Monica D'Atti en Finibus Terrae, en el cabo de Santa Maria di Leuca

Monica D’Atti en Finibus Terrae, en el cabo de Santa Maria di Leuca

Después, sí. He caminado sobre otros caminos. Estoy siempre en el camino. Comencé a los 15 años con los scout y nunca lo he abandonado. Después en 1994 hice el Camino de Santiago y desde aquel momento no me he parado tampoco como peregrina. En Italia he recorrido tantas otras calzadas organizando siempre las peregrinaciones de la Confraternita. Después he andado a pie a Jerusalén. Este año también en Alemania en la Jakobsweg. He llevado también presos de las cárceles italianas a hacer la Vía Francígena. No se puede ser peregrino en el escritorio o en el teléfono o en la teoría. No se puede ser tampoco peregrino por profesión. Yo creo que lo justo es hacerlo en el tiempo libre… como ayuda, donando corazón y tiempo.

AVFE: ¿Qué queda hoy de la antigua Vía Francígena?
Mónica D’Atti:
Creo que no es importante decir lo que queda hoy de la antigua Vía Francígena, sino en lo que se está convirtiendo: tantos países, lugares y personas que habían perdido la memoria y la identidad de estar sobre ese camino y que ahora están recuperando el orgullo de ser “de la Francígena de nacimiento”. Con este título, “de la Francígena de nacimiento”, hemos también construido un formato para las escuelas. Proponemos a los estudiantes actuales caminar por la Vía Francígena y el descubrimiento de la Historia de las peregrinaciones. También a la vez estamos recuperando un poco los tramos de camino bueno para hacer caminar a los peregrinos. Después son tantos los lugares y las iglesias de importante devoción. También los tramos de basalto romano en la antigua Vía Cassia que es el eje vial usado en un largo tramos de la Francígena. Son tantas las cosas bellas que están volviendo.

AVFE: ¿Porqué hay tantos problemas de entendimiento, sobre todo en Italia, entre diferentes asociaciones, personas y tendencias por el verdadero recorrido de la Vía Francígena y otros temas polémicos?
Mónica D’Atti:
Creo que en todo el mundo se es así. Tras personas voluntariosas y leales siempre se encuentra bien uno y se está bien juntos. Después hay otras tantas personas que sólo ven un aspecto de las cosas sin conocer bien todo el resto, o bien buscan su propio beneficio personal, o bien tienen necesidad de ganar dinero. Y con ellos no tenemos encuentro. Si uno camina verdaderamente y hacer verdaderamente las cosas por el bien de los demás, no tendrá problema a reconocer aquello que es verdadero y justo, a encender cual es el verdadero recorrido, aquél que es mejor para el peregrino que camina día tras día hacia la meta; no habrá problema en encontrarnos con las personas buenas y a estar bien con ellas. A mí siempre me han interesado poco las polémicas y las divisiones. Cuanto más pasa el tiempo menos me interesan. Tengo demasiadas cosas para hacer como hacer renacer la Vía Francígena y hacer cosas bellas. No tengo tiempo que perder con quien habla o busca dinero. Quien pierde tiempo en hacer polémicas está siempre allí, quieto en su pedacito del camino…

Monica D'Atti con Franco Cinti y Paolo Caucci von Saucken

Monica D’Atti con Franco Cinti y Paolo Caucci von Saucken

AVFE: ¿Para quién es la Vía Francígena y las antiguas rutas: para peregrinos, viandantes, turistas?
Mónica D’Atti:
Todas las calzadas del mundo son caminos abiertos que llevan a los humanos de todo tipo y de todas razas. Por tanto, también la Vía Francígena. Pero puedo decir que en nuestra época moderna todos los caminos que ahora se han puesto de moda han renacido gracias a los peregrinos. Y después de tantos años los motivos y el espíritu de las peregrinaciones no han cambiado. Quien hace peregrinaciones las hace siempre por motivos personales interiores, deseo de búsqueda de algo de lo “Otro” y que trata de encontrar. Para el resto peregrinar siempre es orientarse a la meta sagrada que ayuda a dar sentido, un sentido bien claro.
Luego estos recorridos de peregrinación, como Santiago o la Vía Francígena, ahora son usados también por muchos caminantes que por comodidad o por confusión semántica se hacen llamar peregrinos, pero en verdad son viandantes, excursionistas, trekkers que recorren estos caminos ya bien trazados e identificados con sus lugares, Historia y hospitalidad. Sí, se ampliado la tipología de las personas en el camino. Por tanto, ahora sobre la Vía Francígena hay también personas que la hacen por deporte, por amor a la naturaleza, por curiosidad… para ver a los peregrinos. Ahora está de moda. Pasará como tantas otras modas. Después sólo quedarán de nuevo los peregrinos.

AVFE: ¿Vía Francígena o Vía Romea? ¿Cuál es la mejor denominación?
Mónica D’Atti:
La Vía Francígena es también Vía Romea en cuanto lleva a Roma. Todos los caminos que portan a Roma son “romeos”. Pero no todos los caminos romeos son Vía Francígena. La Francígena es una sola: es aquella que venía de Francia y pasaba por los Alpes más conocidos (Monginevro, Moncenisio y Gran San Bernardo) y llegaba a Roma pasando por los Apeninos por el Paso de la Cisa y se quedaba después por la Toscana y el Lacio. En Italia son tantas las vías romeas. Se dice que “todos los caminos llevan a Roma”… Son vías romeas todos aquellos caminos que usaban los peregrinos que partían de su casa y buscaban el camino más directo para llegar a Roma. Esto no quiere decir que todas sean vías importantes o que tengan un verdadero peso histórico. Y la Francígena es sólo una. No confundirse con todas las otras vías.

AVFE: ¿Qué interés puede tener la Vía Francígena para los españoles?
Mónica D’Atti:
La Vía Francígena es el “Camino del medio”, así es como me ha gustado llamarla en el título de un artículo mío que publiqué en la revista española “Revista Peregrina”. Y el tramo del camino que se encuentra en medio al “Camino Perfecto”, el camino que une Santiago con Roma y que lleva a Jerusalén, un camino completo por su significado e importancia que todo peregrino sueña con realizar. He notado que muchos españoles hacen la Francígena no sólo hacia Roma sino que parten también de Roma para ir a Santiago. Por tanto, la Francígena se convierte en el tramo inicial del Camino de Santiago como los 4 caminos que existen en Francia: Podense, Lemovicense, Tolosano y el de Tours. La Vía Francígena es también “vía micaela” en cuanto lleva al Santuario del Monte Sant’Angelo y se convierte en Camino de Jerusalén cuando lleva hacia el sur de Roma, hacia Bari y Brindisi, puertos de embarque para Tierra Santa.

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Monica D'Atti en una entrega de credenciales

Monica D’Atti en una entrega de credenciales

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