Ángela y Vicente: A Roma con nuestra credencial por la Vía Francígena.

Angela y Vicente con el Testimonium en el Vaticano

Angela y Vicente con el Testimonium en el Vaticano

Ángela y Vicente viven cerca de la ciudad de Valencia en el Mediterráneo español. Pero no son un joven matrimonio cualquiera de mediana edad. Desde hace poco tiempo forman parte de la familia de la Asociación de la Vía Francígena en España entre otras cosas por haber sido los dos primeros peregrinos en portar sendas credenciales de nuestra asociación. No es su primera peregrinación. A Santiago de Compostela ya llegaron por tres caminos diferentes, y planean ahora nuevos retos como el unir Valencia con Roma, todo un paseo por la orilla del Mediterráneo. Este otoño ha sido su primer encuentro con la Vía Francígena por la Toscana y el Lacio, teñida de los ocres típicos de un paisaje de ensueño. Y algún día de lluvia. Pero su recompensa la tuvieron en el tour privado que les dieron por la Tumba de San Pedro en el interior del Vaticano donde es muy fácil echar alguna lágrima tras los kilómetros recorridos, incluso para el menos creyente. Esto es lo que nos cuentan tras su viaje.

AVFE: ¿Por qué habéis hecho la Vía Francígena?
Ángela y Vicente: Porque yo (Vicente) tenía la ilusión de ir desde Valencia a Roma a pie y descubrimos la Vía Francígena. Para que mi mujer (Ángela) también pudiera acompañarme, decidimos hacer una parte, de Lucca a Roma.

AVFE: ¿Habéis hecho otras rutas? ¿Qué diferencias encontráis con otros como el Camino de Santiago? 
Ángela y Vicente: Hemos hecho el Camino de Santiago de Roncesvalles a Santiago, además del Portugués y el Sanabrés. La Via Francígena es un camino más complicado pues hay mucha montaña, es poco llano, pero a su vez, es muy gratificante.

AVFE: ¿Qué parte del trayecto habéis realizado?
Ángela y Vicente:  Hemos hecho el trayecto de Lucca a Roma. (Regiones de Toscana y del Lacio)

AVFE: ¿Cuáles vuestro plan para el futuro?
Ángela y Vicente: Tenemos pensado el camino de Asís en Italia y el Camino del Norte, en España.

AVFE: ¿Cómo habéis encontrado el alojamiento y la señalización del camino?
Ángela y Vicente: Los albergues de la Vía Francígena son muy limpios pero más caros que en España. La señalización regular pues habían ciertos tramos en los que pasaban muchos kilómetros sin ninguna señalización.

AVFE: ¿Habéis llevado libro, guía o mapas?
Ángela y Vicente: Sí, llevamos los de la Asociación de la Vía Francígena en España. Damos las gracias por ello, nos han sido de gran ayuda.

AVFE: ¿Qué se siente al llegar a Roma? ¿Es como Santiago?
Ángela y Vicente: Llegar a Roma es parecido a llegar a Santiago pero con mayor intensidad. Para nosotros fue una inmensa alegría y sensación de paz.

AVFE: ¿Animaríais a la gente a hacer la Vía Francígena? ¿Qué les diríais?
Ángela y Vicente: ¡Sin ninguna duda! Es duro pero muy gratificante, te sientes muy realizado. Animaría a cualquier persona a realizarla. Como consejo les diría que se informasen muy bien antes de partir a cerca de los albergues, las etapas y la credencial.

AVFE: ¿Qué os decían en Italia al enseñar la credencial de la Asociación de la Vía Francígena en España?
Ángela y Vicente: Pues no la conocían. Teníamos que explicar que era una Asociación Española pero no tuvimos ningún problema en ningún albergue ni en el Vaticano para que nos la sellaran.

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