El relato de Alfonso, un peregrino asturiano a pie de Roma a Santiago [2]: Desde Bolsena a Siena

Texto y fotografías: Alfonso Álvarez

Albergue de Radicofani

Albergue de Radicofani

Vamos por partes. Como soy un inconsciente profesional, llevaba un GPS sin planos. El llevar planos significaría saber por donde voy, a donde voy y haber preparado el Camino, así que llevé el GPS para poder usarlo de podómetro y grabar para el futuro las rutas. No iba a llevar un podómetro de esos pequeñitos que no pesan nada. Tenía que ser en consonancia con la mochila. Y esta vez salí de Roma con una mochila de 15 kilos con el “camelback” vacío, así que de media eran 17 kms.

En esta primera parte de la Vía Francígena me encontré algunos peregrinos pero todos en dirección Roma y el 90% no eran italianos. Los italianos peregrinan en España que es muchísimo mas barato y fácil para ellos el peregrinar. Allí, en Italia, en los albergues o lugares de acogida no hay cocina, ni forma de preparar algo para comer, lo que hace que todo se deba hacer en el bar y claro es mas fácil aquí en España donde por una media de 5 euros tienen de todo.

En Bolsena me encontré con un francés que había conocido hace un par de años en Santa Marta de Tera (Sanabres) cenando en un bar. Así que ese día compartí mesa y mantel. Parecía que estaba más en el Camino de Santiago que en la Vía Francígena.

En Radicofani, una maravilla de pueblo, hay un albergue de la Confraternita de San Jacopo de Perugia y como todos los de ellos una maravilla. Además conté con la suerte de compartir el día con un alemán que estaba haciendo la Vía Francígena completa desde Canterbury y me facilitó unas hojas en las que venían los albergues que él había usado hasta llegar a Radicofani y recomendándome sobremanera el de Siena, que después comprobé el porqué de su fama. Es un convento que tiene acogida para todo tipo de personas que lo necesiten, no sólo peregrinos: el Convento de Santa Luisa, donde Sor Ginetta hace una labor espectacular, la mejor acogida, por su calor humano, de todo el Camino.

Una de las mayores dificultades al caminar por esta maravillosa Vía Francígena, como ocurre también aquí en España, es atravesar los pueblos y después encontrar a la salida el Camino. Por eso uno de los trucos que yo usaba era ir directo a la Iglesia y muchas veces desde ahí conseguía encontrar el Camino, si no salir del pueblo por la carretera más antigua y muchísimas veces en uno o dos kilómetros ya encontraba alguna marca. El problema es que al ir en dirección contraria muchas veces esa era una marca antigua y habían desviado el camino por otro lado y claro, no habían borrado las antiguas pues lo lógico era que al ir en sentido dirección Roma, nunca te fueras a encontrar con ese problema. Eso me pasó en un río que tuve que pasar y que ahora el Camino esta desviado por otro sitio. Yo de eso no me enteré al tomar el antiguo.
Bueno, un abrazo para todos.

Bolsena – Acquapendente:  21 kms.
Acquapendente – Radicofani: 32 kms.
Radicofani – San Quirico: 34 kms.
San Quirico – Ponte D`Arbia: 22 kms.
Ponte D´Arbia – Siena: 26 kms.

El relato de Alfonso, un peregrino asturiano a pie de Roma a Santiago [1]: Desde Roma a Bolsena

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