Roberto llega al mar en Italia por la Via Francigena en su recorrido hacia Santiago

Fascinado por las bella Toscana, el madrileño Roberto ya llega al mar toscano tras visitar alguna de las más maravillosas leyendas de esta región también situada en plena Vía Francígena.

San Miniato Basso ==> Levanto ( 215 kms.)

Aprovechando que otra ciudad que siempre quise visitar está a 40 kms. de San Miniato Basso, decido desviarme para visitar Pisa y quedarme fascinado con su torre, entrar en el recinto con esa “sonrisa de tonto” al ver con mis propios ojos esa torre inclinada.
Lucca será otra de esas ciudades atrayente, amurallada, su torre del reloj y su plaza del anfiteatro, donde a simple vista no se aprecia, pero desde lo alto, se ve la forma del antiguo anfiteatro ubicado en esta plaza tan peculiar. Tiene su encanto recorrer sus calles buscando el famoso laberinto en la fachada de la catedral.

Desde Pietrasanta llegamos a Sarzana, para mí, el fin de la Via Francigena oficial puesto que me desvío para coger la Via de la Costa Ligure. Comienza uno de los tramos más bellos pero a la vez más duros por acantilados y montañas que no paran de subir y de bajar, entramos en el término del Parque delle Cinque Terre.

La belleza de los pueblos pesqueros escondidos en mitad de la montaña, hace que el dolor de piernas de tanto sube y baja (saliscendi llamado por los italianos) sea un mero trámite y disfrutar de las maravillosas vistas sea el mejor de los remedios. En Vernazza es recomendable coger el tren a fecha de verano 2014, puesto que la carretera más adelante está cortada por desprendimientos y así hacemos una visita a este minúsculo pueblo lleno de gente. El tren nos llevará hasta Levanto, una ciudad sin albergues para peregrinos (por desgracia) pero bastantes alternativas asequibles. Habrá que descansar bien está noche, porque todo lo que hemos bajado hoy para llegar a Levanto, lo subiremos mañana a primera hora…

Lee las anteriores aventuras de Roberto. 

Anuncios