¿Qué es en realidad la Via Francigena? ¿Qué está pasando con la Via Francigena?

Una indigestión siempre produce dolor de cabeza. Sobrepasarse con la comida tiene sus consecuencias. Lo mismo pasa con la Via Francigena.

La denominada “alternativa al Camino de Santiago” parece una jaula de grillos en un camino lleno de agujeros. Y eso es lo que pasa cuando se idealiza algo, sea un primer amor, un coche, un trabajo, un paisaje o una ruta de peregrinación inventada. De hecho, hasta el que se conoce como el “descubridor” de la Via Francigena, Giovanni Caselli, se ha desvinculado de ella (vamos, que pasa de ella), haciendo mirar sus pies y su corazón hacia la ciudad alemana de Stade desde donde otra ruta parte hacia Roma. De hecho, ¿porqué no? ¿Por qué ensalzar sólo la ruta que va desde Canterbury y no las otras? Ah claro, lo olvidaba: por dinero. Porque la ruta que viene de Canterbury es la única reconocida por el Consejo de Europa, o la Comisión Europea (¿cuál es la diferencia real además del dinero que ganan?) o mi tía la del pueblo.

Es que además cruza por Francia, un país al que le dan igual las peregrinaciones católicas sino es sólo con un objetivo: el de ganar dinero. Y si no, a los hechos me remito: ¿a quién le importa en Francia la Via Francigena? Pues claro, a los de siempre, a aquellos a los que se les ha de votar cada cierto tiempo. En Francia la Via Francigena no es más que un cuento de ficción sacado de la manga que no lleva a ningún lugar, más que a la frontera con Suiza. ¿Quién en su sano juicio iría por paisajes más aburridos y fríos que la misma Meseta castellana española? Además por caminos inventados, haciendo zigzag cuando los verdaderos peregrinos iban en línea recta por la Calzada Brunehaut (que era de hecho una ¡LINEA RECTA TRAZADA POR LOS ROMANOS!). Claro, ahora está de moda la “randonnée”, vamos, el andar para gastar, con la excusa de ciertos sitios de pererigración. ¿Y qué pasa con los caminos que llevan a Roma atravesando Francia desde España?

Muy señores míos franceses: para llegar a Roma andando, deben contar también con los caminos que desde Santiago atraviesan Francia. Así que déjense de chovinismo francés, y de prepotencia con la excusa de que les amparan otros europeos con más dinero y hablen con los peregrinos pobres y humildes, los que vienen de España, que no muerden e incluso pueden llegar a ser simpáticos. Y por cierto, ¿quién es François Xavier de Villemagne? ¿Existe de verdad o no es más que un mito inventado por ustedes?

Mientras tanto en Suiza… Dejamos un gran vacío. Suiza no existe. Existen los cantones. Y los pequeños pueblos, y aunque parezca un país muy moderno, en realidad no es más que una versión actualizada de la Edad Media en el Siglo XXI. Pequeños cantones, pequeñas provincias, pequeños pueblos… por los que pasa una Ruta 70 que es como se conoce en Suiza a la Via Francigena, que tal y como me dijo una persona, “desde Francia, atraviesa Suiza para llegar al vacío, al caos, al tercer mundo”. En Suiza, la Via Francigena no es más que un producto turístico. Salvo para algunos pocos que acogen con solidaridad cristiana y que oh casualidad, no son católicos: son “protestantes”. Pues yo también protesto. A la hospitalidad católica en Suiza hay que pagar, ¡y mucho!. Deja mucho que desear la “hospitalidad” católica. Así que si eres de los que le gusta el turismo por Centroeuropa gastando dinero, viendo marcas caras de coches, disfrutando de malísimos cafés a casi 4 euros, lo tuyo es hacer la Vía Francigena por Suiza. Que por cierto es la sede de una Asociación Internacional de la Via Francigena que todavía no sé muy bien para qué sirve, ni porqué está en Suiza, ni nada.

Otro gallo canta cuando llegas a Italia. Eso es el paraíso. Sí, el paraíso sobre todo si te gusta seguir los culebrones televisivos: caos, envidias, broncas en público y en privado, intereses varios, presuntos amables, presuntos ambiciosos desmesurados con tintes políticos y grandes egos, presuntas santas reliquias, presuntos curas con ciertas sospechas, y lo de siempre, presuntas ganas de controlar, manipular y dominar. Presuntos, muchos presuntos. Vamos muy al estilo de las películas norteamericanas. ¿Caemos en los tópicos? Bueno, tal vez sí. Tal vez me lo estoy inventando todo o tal vez no. Pero si eres extranjero lo mejor que puedes hacer es ir de paso. Porque otra cosa es si quieres colaborar, participar o trabajar. Ay amigo, entonces cambia la cosa. Entonces eres la presa sobre todo si eres pequeño. Porque querrán agasajarte para después pasarte el cepillo pidiendo los réditos que “se merecen”. Esa es la gran diferencia con el Camino de Santiago. En España quienes mandan, quienes siempre han mandado, han sido los peregrinos. Después vinieron los intereses privados y como siempre, después los intereses públicos. Con la Via Francigena está siendo al revés. Primero los intereses públicos y privados, que en cierto modo son lo mismo, y después los peregrinos, pero intentemos que pocos porque molestan, pero que gasten mucho. “Y cuantas más fotos nos hagan en los periódicos y cuanto más salgamos en facebook, -dicen algunos-, pues mejor”. Sobre todo si estamos al lado del gran tío “político” (es que no me arriesgo a decir padrino, porque se puede malinterpretar) cuyo dinero viene de Europa. Porque es un grave problema si estás del lado de los Cofraternos de Santiago, porque en ese caso, serás el enemigo. Aunque ahora que me lo pregunto, ¿qué es en realidad la Cofraternidad? Porque suena a algo raro, ¿no? Hasta algunos nombres tienen cierta cadencia extanjera y extraña. ¿Y si no eres de ellos? Pues no te queda ser más que una asociación independiente, una mosca cojonera (en forma de muchacha pequeña) que grita mucho, que dice cosas incómodas pero que hace gracia a los europeos puesto que se sirven de ella para sus intereses logísticos y porque así con ella se da a conocer la Via Francigena ayudando entre otras cosas a poner la señalética oficial. ¿”Ofi” qué?. Oficial. Es que hay una Via Francigena Oficial, casi stajanovista o stalinista. ” Yo soy de la Via Francigena Oficial, ¿y tú?”. “No. Yo no”. “Pues, entonces no sabes qué es la Via Francigena ni la has hecho”. “Qué más me da si sigo el peregrino amarillo que me lleva a andar por las mejores autopistas de Italia y además son católicos”. “Pues eso, peor para ti, ven con nosotros a la Via Francigena Oficial, esa que te hará andar más kilómetros dando vueltas inútiles para ver los negocios de nuestros amigos”. “Bueno, ya si eso me lo pienso”.

Y mientras tanto la Via Francigena crece muy a su pesar. Y cada año pasan más peregrinos, muy a su pesar, muchos huyendo del Camino de Santiago…

Siempre uno tiene el recurso de acudir a los austríacos, a esos que están logrando conquistar Jerusalén. Y es que quieren empapelar todos los caminos a Jerusalén con pegatinas con la bandera de Austria y un pichón blanco. La excusa: la Paz, los caminos de la humanidad y todas esas cosas que dan bien en las fotos de las tapas de los libros y en las fotos de facebook. ¿Y de los ingleses? ¿Hablamos de las asociaciones de la Via Francigena inglesas y en concreto de alguno de sus miembros díscolos? Es que si somos amigos de ellos, sobre todo de alguno que no sabemos en qué Universidad trabaja, a lo mejor algunos italianos se enfadan y nos dejan de hablar.

O también siempre tiene uno el recurso de acudir a la Asociación de la Via Francigena en España, que nadie sabe si es sólo una persona o son cientos, y no tenemos ni idea para qué sirve ni qué es lo que pretenden… “Seguro que esa Asociación española no quiere más que notoriedad y participar del pastel, es decir, ganar dinero”. Además, ¿para qué, si la Via Francigena ni siquiera pasa por España? (Eso se preguntan algunos como los de alguna Asociación Francesa). Pero, ¿no habíamos quedado que todos los caminos pasan por Roma? Entonces qué más te da. ¿O es que querías fundar tú la Asociación de la Via Francigena en España y alguien se adelantó?. Pues eso, se siente. Ahora yo voy a hacer lo mío.

Menos mal que siempre quedan personas como Bárbara. ¡Gracias Bárbara Sforza!

Más en: Yo no hice la Vía Francígena oficial. Yo hice la que pudo llevarme mi instinto.

vffagagafg

Anuncios